miércoles, 26 de diciembre de 2012

Algo curioso

¡Hola a todo el mundo! Antes de empezar... ¡Feliz Navidad a todos! Espero que hayáis pasado una feliz nochebuena con vuestros seres queridos, comiendo y bebiendo. Mi Nochebuena ha sido como el almuerzo de una boda gitana, turnándonos el sitio y compartiendo cubiertos. Algo bonito que contar.
Bueno, estaba a punto de ponerme a redactar unas preguntas que me tengo que estudiar para el examen de Motivación (que no motiva nada) que tengo a finales de enero y acabo de leer una pequeño párrafo bastante curioso que escribió mi profesora en un libro suyo de, como no, Motivación. Hay va el párrafo: " Uno de los tópicos que circulan en las facultades de psicología es que muchos de sus alumnos son personas con algún trastorno mental más o menos encubierto y que, por eso (¡una buena motivación!), se interesan por este tipo de estudios...."
La verdad es que yo creo que no tengo ningún tipo de trastorno mental ni cubierto ni encubierto... Haber suelo hacer algunas locuras, pero propias de la edad que tengo. Así que esto es un consejo para todos los que quieran estudiar psicología o alguna otra rama de la salud relacionada con la mente (como la psiquiatría)... ¡Recuerden que no estamos locos! :)
Un beso para todos
Feliz Navidad y próspero año 2013, que haber si salimos de esta crisis y podemos dejar de ver esas imágenes tan crueles de personas sin recursos que vemos cada día en los medios de comunicación

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Nuevas noticias

¡Hola a todo el mundo! Hace dos meses que no escribo nada y me resulta tan extraño volver a escribir una nueva entrada, como si nunca hubiera tenido un blog. La verdad es que estoy verdaderamente ocupada que para lo único que enciendo el ordenador es para descargarme las presentaciones que suben en el aula virtual, retocar power points, hacer apuntes, guardar documentos en el pen drive, etc. Ahora la cosa va a estar peor, pues tengo que estudiar porque tengo los exámenes del cuatrimestre en enero. Así que las Navidades estudiando, aunque siempre hay tiempo para divertirse :)
Así que esta pequeña entrada la dedicó a decir que aún sé que tengo un blog y que, cuando tenga un poco más de tiempo, dedicaré más tiempo a él.
Un saludo a todos y, ya de paso, ¡¡que paséis una FELIZ NAVIDAD!!

domingo, 14 de octubre de 2012

Mi vuelta

¡Hola a todo el mundo! Quizás no me conozcáis, pero soy Merry la que lleva este blog y, también, la que lleva desaparecida desde el 4 de septiembre de 2012. Es una locura pensar que llevo tanto tiempo sin escribir nada, pero es que los estudios y la Universidad absorben todo mi tiempo. Muchas veces he querido entrar, para ver las novedades de los blogs a los que siguo pero después me ha surgido un test, imprimir lecturas de apoyo para las clases, estudiar día a día para llevar las asignaturas al día...
Creo que el primer año es el más "difícil". Lo pongo entre comillas, porque la Universidad ya no es el instituto o el colegio. He observado el cambio, pues ahora estudio muchísimo más que cuando estaba en bachillerato. Pero bueno, es lo que toca. Ya no soy una niña, soy una mujer adulta que está en la Universidad y que tiene que estudiar pues, tal y como van las cosas en nuestro país, la única manera de sacar provecho a tu vida es estudiar. Aunque la educación está muy cara.
Decirles que, cada vez que tenga un hueco libre como ahora mismo, pasaré por aquí y escribiré algo; aunque sea una pequeña entrada acerca del tiempo.
Buen día y que pasen una buena semana.

martes, 4 de septiembre de 2012

Abandonado por verano

He dejado a mi pobre amigo abandonado durante más de un mes. Estoy un poco enfadada conmigo mismo, porque me había prometido a mí misma que quería escribir algunas cosas durante este verano. ¡¡Qué mentirosa soy!! Sin embargo, en este último mes, me ha pasado la cosa más alucinante del mundo entero... ¡¡Por fin soy universitaria!! Entré en psicología y estoy muy feliz. Empiezo la próxima semana y estoy un poco nerviosa, pues es mi primer año y no sé que pasará. Sin embargo, estoy dispuesta a enfrentar esta nueva etapa como siempre he echo... Doy una bocada grande de aire y me tiro a la piscina de cabeza. Espero que todo me vaya bien. Ya os contaré como me va esta experiencia, pero antes traeré un final para mi relato corto. Aunque tendré que escribirlo primero, pues he estado inmersa en un pequeño proyecto que espero que llegue a muy puerto aunque creo que lo primero que tengo que hacer es escribir un prólogo (llantos lastimeros). Disfruten de los últimos días de vacaciones (si es que no han empezado las clases) y feliz mes de septiembre

miércoles, 25 de julio de 2012

Bastante perdida

¡Hola a todos! Hace ya más de tres semanas (e incluso más) que no escribo nada, dejando "El verano de mi vida" a medio terminar. La explicación es sencilla... No se me ha ocurrido nada. He querido extender tanto la trama que me he olvidado que era una historia corta. Mil disculpas y espero que pronto éste terminada. Además, también espero que os guste. Otra de las razones por las que no he escrito nada es porque he estado un poco estresada con todo el rollo de la universidad. Aún no me han dado plaza en psicología, aunque espero que el próximo lunes, cuando vuelva de mis vacaciones de fin de semana en el sur de la isla, me lleve una grata sorpresa al ver que estoy admitida en psicología.
Vuelvo a pedir disculpas y os prometo que en muy poco tiempo tendré el final de "El verano de mi vida" Hasta entonces que paséis una buena semana y un feliz verano

jueves, 5 de julio de 2012

EL VERANO DE MI VIDA. PARTE II

            Hacía muchísimo tiempo que no disfrutaba de una cena tan acogedora y familiar. Estas sensaciones solo las podía experimentar con mis abuelos. Ellos me hacen recordar qué era una familia, pues con la tía Alma me siento un cuerpo que se mueve impulsado por las órdenes de un gran ordenador. Durante la cena, hablamos y reímos. Sentí una grata sensación cuando saboreé el pastel de carne de la abuela Claire, pues lo hacía con muchísimo amor. Fue una gran cena, donde no faltaron los chistes del abuelo Brandon y las anécdotas de Sarah. Mi hermana pequeña se parece mucho a mi padre, siempre riendo y gastando bromas. Yo soy una mezcla de mis padres. Soy una persona un poco callada, pero que cuando me siento feliz y me rió contagio a los que están a mi alrededor. Esta noche he sentido como si hubiera viajado al pasado... A cuando papá y mamá estaban vivos. Sin duda alguna ha sido una cena familiar para recordar.
            Después de la cena, ayudé a la abuela Claire a recoger los platos. A pesar de que había pasado una gran velada con mis abuelos, no pude apartar de mis pensamientos a Alec. Era tan atractivo y, a la vez, misterioso que no le pude apartar de mis pensamientos. Por más que me remanaba los sesos no conseguía acordarme de su cara. Miré a la abuela Claire un instante. Ella estaba fregando el bol donde antes había una exquisita ensalada de patatas. Seguro que ella sabía algo. Tragué saliva, intentando desenredar el nudo que se había fruncido en mi garganta.

- Abuela, ¿de qué nos conocemos Alec y yo?- pregunté con la mirada baja.
- Erais amigos, muy buenos amigos. Siempre estábamos juntos, como uña y carne
- Pues no le recuerdo- susurré, mientras secaba un plato.
- Cuando os conocisteis tenías cinco o seis años. Además, Alec ha cambiado mucho- dijo con la mirada triste.
- ¿Por qué?
- Su hermano pequeño murió hace un año o algo así- me confesó la abuela en un hilo de voz.
- Vaya- fue lo único que supe decir ante esa confesión. Comprendía la situación de Alec, porque yo había pasado lo mismo.
- Cariño, deberías hablar con él. Comprendes como se siente y podrías ayudarle a superar la perdida de su hermano. Además, creo que a Alec le gustas- dijo la abuela con una pequeña sonrisa.
- ¡Abuela!
- La manera en la que te miraba me hizo recordar a cuando tu padre conoció a tu madre. Volvía a casa con los ojos brillantes... Como Alec- dijo la abuela con los labios fruncidos.

            También fruncí los labios, intentado reprimir las lágrimas. El recuerdo de mis padres me perseguía todos los días. No quería que ellos se fueran, pero necesitaba cerrar el agujero de tristeza que aún se cernía en mi corazón. Solté un suspiro. La abuela y yo volvimos a nuestra tarea de fregar los platos. Después de terminar nuestra tarea, la abuela Claire me dio un beso en la mejilla. Me sentía bien después de haber hablado con ella. Quizás Alec necesitaba hablar para poder sanar el dolor que siente por la perdida de su hermano. Quizás yo también necesite comenzar a sanar mi corazón. Tenía previsto ir a darme una ducha e irme a la cama, pero Sarah había ocupado el baño y ella tardaba doscientos mil años en arreglarse para irse a la cama. Los abuelos estaban viendo la televisión. Se les veían tan enamorados. Decidí coger un poco de aire fresco y ya de paso pensar un poco acerca de todo lo que me había dicho la abuela. Salí de la casa y me encaminé hacia el pequeño embarcadero que había frente de la casa. El abuelo Brandon aún conservaba su vieja barcaza de pesca, en la que salía a pescar cada domingo desde muy temprano. Me senté en el embarcadero, abrazando mis rodillas. Me encantaba aquel lugar, tan tranquilo y cálido. Suspiré, hundiendo la cabeza entre mis piernas. Quería llorar. Necesitaba llorar. Este lugar me trae tantos buenos recuerdos. Una diminuta lágrima corrió por mi mejilla. Estaba tan feliz de estar aquí, pero también me sentía triste porque en algunas semanas tendríamos que volver a Phoenix. Odiaba esa gran ciudad, el calor. Odiaba a mi tía, a su nuevo marido. Odiaba el instituto.
            Este último año en el instituto ha sido el peor en muchísimo tiempo. Desde que murieron mis padres, me convertí en una chica solitaria y sin amigas. Me refugiaba en los estudios y en mi hermana pequeña. Deseaba terminar el instituto y empezar una nueva etapa, aunque creo que mi idea de ir a la universidad tardará un poco. Nuestra economía es un poco inestable, pues mi tía Alma no tiene un puesto fijo de trabajo. Un mes puede estar trabajando de camarera y al otro de secretaría en una oficina. Yo trabajaba algunos fines de semana en la biblioteca pública, pero no ganaba lo suficiente como para independizarnos del mandato de la tía Alma. Dada nuestra situación económica no puedo pagar la universidad, así que decidí dejar aparcada la idea de continuar mis estudios para trabajar y ahorrar dinero.
            Suspiré, cansada de pensar en mi tía Alma. Ella ni siquiera estaría pensando en nosotras. Estaría en la playa, con un Cosmopolitan y tostándose bajo el sol caribeño. Apretó los labios con fuerza. ¡Cuánto la odio! De pronto, oigo unos pasos detrás de mí. Estaba asustada recordando la estúpida película que vimos Sarah y yo antes de venir aquí... “Viernes 13” Se me pusieron los pelos de punta. ¿Y si era un psicópata desformado con máscara, que llevaba un machete y que, además, era inmortal? Viré la cabeza con lentitud. Solté el aire que había contenido en mis pulmones cuando vi a Alec detrás de mí luciendo una bonita sonrisa.

- ¿Creías que era Jason listo para matarte?- preguntó con una sonrisa.
- No- mentí ligeramente sonrojada.
- Mientes fatal- dijo entre risas sentándose a mi lado.

            Mostré una pequeña sonrisa... Me había pillado. Alec contemplaba la luna creciente. Hacía tanto tiempo que no veía una luna tan grande. En Phoenix el cielo estaba tan contaminado que ni siquiera se veían las estrellas, ni siquiera la luna. Aquí, en este lago, todo es distinto. Sentí la mirada de Alec sobre mí. Me daba vergüenza cruzar la mirada con él, pues sabía que me iba a poner como un tomate.

- Has cambiado, Claire- dijo Alec.
- ¿Por qué dices eso?- pregunté mirándole a la cara ligeramente sorprendida. Creía que seguía igual que siempre.
- Te recordaba más...
- ¿Más qué?- dije alzando la voz, pues sabía a que se refería aunque no quería ni pronunciarlo.
- Más... Grande
- ¡Idiota!- exclamé dándole un manotazo en el brazo.
- No me malinterpretas... Ahora estás muy bien- dijo con una sonrisa.
- Eso me gusta más... Gracias
- Entonces, ¿no te acuerdas de mí?
- No... En blanco...- asentí con una sonrisa.
- Pues tendremos que empezar de cero
- ¿A qué te refieres?- pregunté con el ceño fruncido.
- Me llamo Alec Smith... Debes de ser Claire Simpson, ¿verdad?- se presentó con una sonrisa arrebatadora.
- Sí... Soy Claire. Encantada de conocerte Alec- dije extendiendo mi mano.
- El placer es mío- asintió estrechando mi mano.

            Nuestras manos permanecieron unidas unos segundos, mientras nos mirábamos. Sentí como mi corazón latía con intensidad, como si quisiera salir de mi pecho. Mostré una sonrisa, ligeramente sonrojada. Alec respondió a mi sonrisa, volviendo a dirigir la mirada a la luna. No se cuanto estuvimos en silencio, quizás unos minutos. Sin embargo, no fue un silencio incómodo. Al contrario, observando la luna pude sentir como una oleada de calor recorría mi cuerpo. Quizás mañana o pasado volviera a recordar a Alec. Me gustaría recordar que era lo que hacíamos juntos, como comenzó nuestra amistad. Muy cerca de ahí, oí como una ventana se abría.

- ¡¡Claire!! ¡¡Ya puedes venir a ducharte!!- gritó mi hermana desde la ventana de nuestra habitación.

            Cerré los ojos. Sarah, como siempre, gritando. Alec me miró con una sonrisa, mientras se levantaba de un salto y me ofrecía su mano para levantarme. Sonreí, aceptando su mano. Me levanté de un salto, quedándome a muy pocos centímetros de su cara. Me mordí el labio inferior, intentando reprimir una sonrisa. Alec me soltó la mano.

- Bueno... Ya nos veremos por aquí- dijo él.
- Sí... Ya nos veremos
- Que descanses, Claire- dijo con una sonrisa.
- Buenas noches- le respondí sonriendo.

            Nos miramos una última vez, para ir corriendo hacia la casa de mis abuelos. Abrí la puerta. Mis abuelos ya no estaban en el salón, así que supuse que se habrían ido a la cama. Subí la escalera de madera, que crujían con cada paso que daba. Me dirigí a mi habitación, que compartía con Sarah. Ella estaba sentada en la cama, esperando que le contará que era lo que había pasado. Además de mi hermana, también era mi única y mejor amiga. Sonreí, mientras le tiraba la almohada. Sarah se rió con ganas. Cogí mi pijama y mi ropa interior, para dirigirme al baño. En el camino, me encontré con el abuelo Brandon. Me miró y me acarició la mejilla. Sonreí, para darle las buenas noches y un beso en la mejilla. El abuelo Brandon sonrió. Por primera vez desde hace ya mucho tiempo, me siento como en casa...

lunes, 2 de julio de 2012

EL VERANO DE MI VIDA. PARTE I

            Me llamo Clarie y acabo de cumplir dieciocho años. Estamos en pleno mes de julio y tengo que pasar todas las vacaciones de verano en un pequeño pueblo en medio de ninguna parte. Allí viven mis abuelos, a los que no veo desde hace dos años. Ellos se van a hacer cargo de mí y de mi hermana pequeña, llamada Sarah, mientras mi tía Alma pasa unas increíbles vacaciones en el Caribe con su recién adquirido marido, un hombre con la mentalidad de un niño de diez años.
            Mis padres murieron cuando yo tenía doce años. Mi tía Alma se tuvo que hacer cargo de nosotras, aunque ella nunca quiso hacerse cargo de las hijas de su hermano fallecido al que odiaba con todo su ser. En ese momento, era una niña de doce años que se había quedado huérfana de la noche a la mañana. No tenía ni voz ni voto porque si por mi hubiera sido, mi hermana y yo estaríamos viviendo con nuestros abuelos, con los que vamos a pasar las vacaciones. Ellos se mostraron muy agradecidos cuando les dije que pasaríamos las vacaciones en el pueblo. Sarah y yo necesitamos olvidarnos de nuestra tía, respirar un poco de aire puro, disfrutar de la agradable compañía de nuestros abuelos. Necesito escapar de esa casa donde vivimos, pues cada milímetro cuadrado me recuerda a mis padres. Los echo tanto de menos. Ellos se fueron sin más, se esfumaron de nuestras vidas en un abrir y cerrar de ojos. Tuve que crecer muy deprisa, hacerme cargo de mi hermana pues mi tía Alma en vez de corazón tiene un trozo de hielo.
            Necesito olvidarme por unas semanas de las responsabilidades que tengo. Olvidarme que me he convertido en una mujer adulta. Necesito concentrarme en mí misma, explorar mi interior y encontrar un poco de paz. Quizás pasar el verano en ese pueblo alejado de la mano de Dios me ayude a encontrar de una vez esa paz interior que tanto ansió y necesitó.

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            El abuelo Brandon nos fue a recoger a la estación de autobuses en su vieja furgoneta azul cobalto. Nos recibió con los brazos abiertos, como siempre hacía. El abuelo me recuerda mucho a papá. Los ojos azules del abuelo Brandon hacen que me sienta en casa. El abuelo, Sarah y yo íbamos sentados en el asiento delantero, hablando tranquilamente. El abuelo estaba muy interesado en saber todo lo que había pasado en esos dos años. Sarah y yo hablamos sin parar, sacándonos un peso de encima. El abuelo escuchaba con interés y asentía con la cabeza cada vez que le hablábamos de la tía Alma. Le decíamos lo de su nuevo marido, un tal Tony o Tommy. La verdad es que me importa bien poco la vida amorosa de mi tía Alma. Los abuelos y la tía Alma llevaban peleados desde hacía muchísimo tiempo, aunque desconozco la razón.
            El recorrido hasta el pueblo era largo, unas dos horas y media por lo que pude calcular, pero se nos hizo un trayecto muy corto. El abuelo Brandon era así, con él nadie se aburría. Me gustaba estar con él, y también con la abuela Clarie. Entramos en el pueblo cuando empezaba a atardecer. Aquel pueblito seguía tal y como lo recordaba. Las casas de madera, los pequeños comercios, el puesto de flores donde íbamos a comprar orquídeas para la abuela. Poco a poco empecé a ver el lago. Alrededor de ese hermoso lago vivían mis abuelos y algunas familias más. Antes de venir aquí, había soñado con este paisaje de ensueño. Aún se mantenía vívido en mis pensamientos, como si no quisiera despejarme de ese lugar. Era tan hermoso. Sarah miraba por la ventana, con sus ojos azules abiertos como platos. La última vez que había venido al pueblo tenía diez años. Durante nuestro trayecto en autobús, me había confesado que estaba encantada de pasar el verano en ese lugar. Decía que le traían buenos recuerdos de cuando papá y mamá estaban vivos. ¡Cuánta razón tenía mi hermanita!
            El abuelo Brandon aparcó su furgoneta al lado de una camioneta Chevrolet, muy de los años sesenta. En el porche vimos a la abuela luciendo una gran sonrisa. Llevaba un vestido de color azul, con un delantal de cuadros a juego con su vestido. La saludé con la mano. Ella frunció los labios, como si estuviera a punto de llorar. Yo también tenía ganas de llorar. Bajamos de la furgoneta y ayudamos al abuelo ha sacar nuestras pertenencias. No eran muchas maletas, pero eran grandes y pesadas. En nuestro viaje en autobús nos había acompañado el tío Vinny, el único hermano de mi madre. No lo veíamos muy a menudo, pero se ofreció a acompañarnos a la estación de autobuses. Durante el trayecto lo estuve pensando... Con todos los familiares cariñosos y atentos que tenemos, ¿por qué mi tía Alma tuvo que hacerse cargo de nosotras? Quizás era la que estaba más cerca. Quizás los servicios sociales no querían que cambiáramos de aires, que continuáramos en Phoenix, en nuestra casa... Como si nada hubiera pasado. Meneó la cabeza, mientras me cuelgo al hombro una bolsa de deportes. De pronto, una mano se posó en mi hombro. Un escalofrío me recorrió el cuerpo, extendiéndose por mi cuero cabelludo. Giré la cabeza con el ceño fruncido y me encontré con unos hermosos ojos verdes.
            Tragué saliva, mientras observaba el rostro apacible de aquel chico tan guapo. Era alto, por lo menos un metro ochenta, delgado, aunque a través de su camisa de manga corta pude observar que estaba bien formado. Tenía la piel ligeramente tostada, con el pelo corto y alborotado, de un intenso color negro como la noche. Esos ojos verdes contrastaban tanto con el color de su piel y de su cabello, que lo hacía más irresistible. Él me miró y mostró una sonrisa, mientras se cargaba mi bolsa de deporte en el hombro. El abuelo Brandon soltó una risotada.

- Claire... ¿Te acuerdas de Alec?- preguntó el abuelo, aunque supo de inmediato que no me acordaba por mi expresión de asombro.
- Brandon, ¿cómo se va a acordar? Claire era una niña- gritó la abuela desde el porche.

            El abuelo Brandon volvió a soltar una risotada, mientras se dirigía al porche cargando con tres maletas. Al final, Sarah y yo no tuvimos que cargar ninguna de nuestras pertenencias pues el abuelo y Alec se encargaron de llevar nuestro equipaje. Respiré hondo y me dirigí con paso firme a la casa. La abuela Claire aún seguía en el porche, esperándonos. Subí los escalones de dos en dos, siendo azotada por una ráfaga de recuerdos de mi infancia. La abuela Claire me miró y me sostuvo el rostro entre sus cálidas manos, tal y como las recordaba. Sonreí, mientras la abrazaba con fuerza. La abuela me sostuvo entre sus brazos, soltando un sollozo muy bajito. La había echado tanto de menos. Nos separamos y después abrazo a mi hermana Sarah. Ella estaba tan feliz de estar aquí, con los abuelos y cerca de este lago. La abuela Claire nos miró, reprimiendo las lágrimas en sus ojos.

- Mis niñas... ¡Comos os he echado de menos!- exclamó.
- Nosotras también abuela- dijo Sarah con una sonrisa.
- Pasad... He preparado pastel de carne, tu preferido Claire

            Sonreí. ¡Pastel de carne! Hacía dos años que no lo comía, aunque lo había intentado varias veces. No había heredado el don para la cocina de mi madre. Ella era una gran cocinera y una gran madre, por supuesto. Preparaba el mejor pastel de carne del mundo, gracias a la recete secreta de la abuela Claire. A mis padres les encantaba pasar las vacaciones aquí, era un lugar especial para ellos. Mi padre se había criado aquí, mientras que mi madre era una chica de ciudad que pasaba aquí sus vacaciones de verano. Su historia de amor era digna de un cuento de hadas. Suspiré. Entramos en la casa. Todo estaba igual que la última vez. Los muebles clásicos, la escalera de madera que crujía con cada paso que dabas, la música blues sonando de fondo. Volví a suspirar. Una oleada de calor recorrió mi cuerpo. Un calor hogareño que no sentía en Phoenix. Sonreí como una idiota. Salimos a la terraza. La abuela había preparado la mesa. Nos ofreció asiento, mientras ella se internaba en el interior de la casa. Sarah me miró y, de manera esporádica, me dio un abrazo. Ella era bastante reservada en cuanto a sus sentimientos, pero desde que estamos aquí desprende amor por cada uno de los poros de su piel. La abracé con fuerza, mientras le daba un beso en la coronilla. El abuelo Brandon apareció en la terraza, sosteniendo una bandeja con carne. Sarah dio un saltito de alegría. Le encantan las barbacoas. Sarah come y come, sin embargo está siempre delgada. Tiene el metabolismo de mi padre. Sin embargo, yo he tenido que sufrir para mantenerme en mi peso ideal. Suspiré, mientras me colocaba al lado del abuelo.

- ¿Quieres que te ayude abuelo?- pregunté.
- No te preocupes cariño... Cuénteme más cosas. Tenemos que ponernos al día con todo- dijo el abuelo.
- Que más te ponemos contar... ¡Ah! Claire sacó todo sobresaliente en el último año del instituto
- ¡Sarah!- exclamé. Me daba muchísima vergüenza que supieran que había sacado todo sobresaliente. Cada vez que Sarah lo decía retumbaba en mi cabeza las palabras de la tía Alma... <<Menuda rata de biblioteca>> Un escalofrío recorrió mi espina dorsal.
- Anda... Como Alec- dijo el abuelo con una sonrisa.
- No es que vaya fardando de eso- dijo Alec apoyado en la puerta corredera de la terraza.

            Le miré. A pesar de que el abuelo Brandon había dicho que nos conocíamos no me sonaba su cara. Sin embargo, mirar sus ojos verdes hacía que una oleada de calor recorriera mi cuerpo entero. Alec me miró y mostró una sonrisa realmente cautivadora. Oí como mi abuelo soltaba una risa baja y como Sarah intentaba contener la risa. La abuela Claire apareció en escena, llevando consigo una bandeja humeante con pastel de carne. Se me hizo la boca agua. La abuela miró a Alec con una sonrisa.

- ¿Quieres quedarte a comer cariño?- le preguntó.
- Gracias, pero mis padres me están esperando para comer- respondió.
- ¡Oh! ¡Que pena!- exclamó el abuelo Brandon con una nota de humor bajo su exclamación.
- Vamos, Brandon- dijo él.
- Gracias por arreglar la furgoneta, Alec- dijo el abuelo con una sonrisa.
- No hay de que... Ya nos veremos

            Diciendo esto, me miró y se fue. Mostré una sonrisa muy estúpida. Un cosquilleo me recorría la palma de las manos. Me sentía en las nubes. ¿Qué me estaba pasando? ¿Acaso era por la presencia de ese chico al que “supuestamente” conocí durante la infancia? ¡Estoy tan confusa!

jueves, 28 de junio de 2012

Ligeramente desaparecida

¡Hola a todos! Habréis comprobado por el título de esta entrada que estoy un poco desaparecida. El tiempo la verdad es que me sobra pues por fin puedo descansar un poco, pero es que tengo en mente subir una historia corta dividida en dos partes. Aún no tiene título y, la verdad, no lo tendrá hasta que me venga la inspiración. Es una mini-historia muy Merry, donde hay amor, toneladas de sentimientos y un pasado algo oscuro. En cuanto tenga la primera parte, lista y repasada un millón de veces, la tendréis por aquí.
Hasta entonces, ¡FELIZ VERANO!

domingo, 24 de junio de 2012

10 FOTOS IMPRESIONANTES

Después de estar varios días desaparecida pasando un genial fin de semana celebrando mi tan ansiada libertad, les traigo unos fotos que vi en una de mis investigaciones por Youtube. Son fotos realmente impresionantes y que a mí me han impactado. Una entrada distinta. ¡Espero que les guste!
THE FALLING MAN

ACECHANDO LA MUERTE

BESO DE DESPEDIDA A LA GUERRA

LA NIÑA DE VIETNAM

EJECUCIÓN EN SAIGON

LA PROTESTA SILENCIOSA
LA AGONÍA DE OYMARA


EL HOMBRE DE TYANANME

GUERRILLERO HEROICO

LA NIÑA AFGANA

jueves, 21 de junio de 2012

¡Por fin!

¡Por fin todo ha terminado! Se acabaron las noches pensando en que nota tendría, haciendo cálculos, mirando el calendario rezando de que no llegué el día tan esperado. ¡Por fin ha llegado! Estoy a un paso muy pequeñito de ser universitaria, de empezar un nuevo capítulo en mi vida. ¡Por fin! Parece que hace tan sólo unos días tenía doce años y entraba en el instituto, con los nervios a flor de piel. Parece que hace unas horas me dirigía con paso decidido con esos pedazos de tacones de más de diez centímetros ha buscar mi orla. Nuestra vida es tan corta. Todo es tan fugaz. Ya puedo ser escuchada, puedo votar, conducir, me pueden arrestar por alteración del orden público. Puedo saborear un poco de libertad. Ahora solo queda el paso decisivo... Que me admitan en la universidad. Cruzo los dedos para que sea así, pues superó la nota en casi un punto (saque un 9.061) Lo que me interesa ahora es disfrutar del verano. Salir, ir a la playa, pasar todo el tiempo posible con mis amigas pues no sé si alguna de ellas se tendrá que ir a la Península. La verdad es que la distancia que separa Canarias de Madrid es abrumadora, aunque las nuevas tecnologías las acortan. Voy a pasar el mejor verano del mundo y, por supuesto, dedicaré esa cantidad incontable de horas libres en escribir en este blog.

miércoles, 20 de junio de 2012

About me

Hace cuatro meses que tengo este pequeño rincón para poder abstraerme de mi rutina diaria, de estudiar. Aquí he podido publicar aquello que estaba guardado en un lugar de mi cabeza y, la verdad, es que es muy reconfortante poder tener un lugar donde poder dar a conocer una parte pequeña de mí.
Hoy es un día bastante tenso para mí, pues a las tres de la tarde publican las notas de los exámenes de PAU y estoy hecha un manojo de nervios. Espero que cuando las vea me relajé (eso espero). Como es un día tan especial, me gustaría compartir algunas cosas.
Comienzo diciendo que soy una chica que vive en unas pequeñas islas en medio del Atlántico, llamadas Islas Canarias. Vivo en Tenerife, en una pequeña ciudad que parece sacada de un relato de terror. Mi ciudad se llama La Laguna y está situada entre medio de montañas. Es un sitio con un clima bastante extremo. En invierno llueve muchísimo y de la montaña baja una fina neblina que da un ambiente bastante tenebroso. Casi toda mi familia es tinerfeña, aunque yo siempre digo que tengo un 75% de sangre canaria y un 25% de sangre peninsular porque mi abuelo materno era andaluz, de un pueblo de la costa llamado la Línea de la Concepción. Tengo dieciocho años recién cumplidos y acabo de terminar el instituto, después de estar seis años en el mismo. En ese instituto conocí a las que son mis mejores amigas. He pasado tantas cosas con ellas que, para mí, son mis hermanas pero de distintos padres. Soy demasiado impulsiva, aunque en el fondo soy una persona muy atenta, divertida, que me gusta escuchar a la gente, una romántica empedernida y que a veces se va un poco la pinza
Me encanta leer, es una de mis pasiones, escribir, salir con mis amigos e ir a la playa. Para mí es muy fácil, pues estamos rodeados de mar. Me gusta sentir el olor a mar en la cara, es tan reconfortante. En el Atlántico el agua es extremadamente fría, así que al principio cuesta un poco entrar en el agua. También toco la guitarra, aunque estudiando no he podido dedicarme un ratito a tocarla. Quiero estudiar psicología y aunque no sé muy bien lo que haré cuando terminé la universidad, sé que quiero ayudar a los demás. También me gustaría escribir un libro, aunque ya hay algunos proyectos en mente.
Para mí crear el blog ha sido como una señal. Es un pequeño rincón donde puedo escribir aquellas cosas que se me pasan por la cabeza. La verdad que escribir esta entrada ha sido guay, porque puedo decir quién soy yo dejando a un lado la chica que se puso como seudónimo Merry (un mote que me pusieron mis amigas en una clase de inglés), que escribe pequeñas entradas y que siempre está nombrando los estudios.

FREE YOUR MINE!

domingo, 17 de junio de 2012

Un beso... Solo por un beso

Sentí que estaba verdaderamente enamorada de él cuando me besó por primera vez. Sentir sus labios húmedos y fríos sobre los míos, hizo que todas y cada una de las terminaciones de mi cuerpo se encendieran. Muchos labios explotaron en una danza. Miles de emociones se agolpaban en mi interior.
Desde ese día no quise otra cosa que no fueran sus labios.
Esos labios carnosos, fríos y húmedos. Sus labios abrasadores. Sus besos me hipnotizaron. Éramos una sola persona. Las dos caras de una misma moneda. El Ying y el Yang. El comienzo de algo mágico.
Y todo empezó así... Con un beso.


Por una mirada, un mundo;
por una sonrisa, un cielo;
por un beso... yo no sé
qué te diera por un beso
                   Gustavo Adolfo Bécquer 

martes, 12 de junio de 2012

Muerta de miedo

Hace bastante tiempo que no subo ninguna entrada, pero es que he estado estudiando para la PAU... Me da cosa hasta nombrarla. Quedan menos de 24 horas para comenzar los exámenes que cambiarán mi vida. Unos exámenes que espero que me salgan bien. Aquí, en Tenerife donde vivo, las notas de corte para entrar a la universidad son bastante altas (un 12.112 para entrar en medicina) Para entrar a psicología, lo que quiero hacer, no es una nota excesivamente alta (un 8.621 si no recuerdo mal), pero de igual manera tengo que sacar buena nota. Además, me lo he currado. He estado dos semanas estudiando como una campeona, estuve el día de mi cumpleaños cuando cumplía los 18 años, estudiando y sin poder disfrutar de mi recién adquirida mayoría de edad. Bueno, lo cierto es que si lo celebré, aunque 48 horas antes de mi cumpleaños.
Cuando terminé con todo esto y por fin diga "Soy libre" subiré las cosas que no he podido subir en estos tres meses. ¡Deseadme suerte!

lunes, 4 de junio de 2012

BRAINSTORM PART III

No soy todo lo santa que mi madre cree que soy. Me gusta ir de fiesta, fumar, beber, estar con chico una noche y a la siguiente con otro. Me gusta divertirme. Soy joven y ansió la libertad que nunca tuve. Ahora, tras veinte años de encierro, al fin soy libre.
Libre... Libre para ser quién soy. Libre para poder hacer todo lo que quiero. Libre para poder dejar volar mi alma. Volverme loca todas las noches. Ser un vampiro. Dormir de día, salir por la noche. 


Pero, sin quererlo, alguien entra en tu vida. Todo cambia en tu interior. Te sientes como una mariposa que ha salido de su capullo. Te sientes hermosa y segura a su lado. Ya no hay más chicos, salvo él... Él... Él es el único que te hace reír, que te hace llorar, que te hace sentir la mujer más hermosa de este mundo. Él sabe que es lo que te gusta y lo que no. Él sabe cómo besarte, cómo tocarte. Sabe cómo hacerte el amor. Sabe todo sobre ti y tú lo sabes todo de él. Eres feliz a su lado. Olvidas el pasado y el futuro. Tan sólo vives el presente. Ese hermoso presente. Tú y yo. Solos tú y yo, para siempre. 

martes, 22 de mayo de 2012

Sin noticias de Merry Part II

Hace un montón de tiempo que no he escrito nada, básicamente porque estoy hasta arriba de exámenes. Este jueves tengo el último examen. Biología... 19 temas... Eso no es nada, ¿verdad? La verdad que tengo ganas de terminar, principalmente para poder dedicarme un día a mí. Todo es estudiar y más estudiar, pero esta es la vida que he decidido llevar. Además, sabía que era un curso duro. Mi madre me dijo el otro día que hay momentos en la vida que se recuerdan. Lo cierto es que 2º de Bachillerato ha sido uno de los cursos más difíciles. No por temario, sino por el tiempo. Este tercer trimestre se me ha pasado rapidísimo. Bueno, en realidad, el curso entero
Espero descansar al menos unos días, porque la próxima semana seguiré estudiando para la PAU. La verdad es que nunca pensé que llegaría este momento. ¿Tengo miedo? Sí, un poco pero soy un poco miedosa. ¿Tengo ganas de hacerlo? ¡Muchísimas! En dos días habré terminado un capítulo más de mi vida y también empezaré otro. Además, en dos semanas y media cumplo dieciocho años, es decir, un episodio más que añadir a la historia de mi vida.... 

domingo, 13 de mayo de 2012

Oteando el horizonte

Oigo el estallido de las olas sobre la orilla. Sus dedos se deslizan por los minúsculos granos de arena blanquecina. El sol baña su rostro suave, el viento menea su cabello impregnándolo de sal. 
Aspira el aire marino, inundando sus pulmones. Le encanta estar allí. Le encanta estar con él. Otea el horizonte, buscándole.
Allí está. Cerca de la orilla. Por su cuerpo se deslizan pequeñas gotitas de sal. Su pelo rubia resplandece bajo el sol del mediodía. Ella sonríe. Es la primera vez que se siente verdaderamente feliz a su lado.
Le gustaría permanecer varada en ese pequeño paraíso y con él. 
Sería un paraíso, su jardín del Edén. Solo para ellos. Allí no tendrían que preocuparse por lo que ocurre a su alrededor. Disfrutarían de la caída del sol al atardecer, se dormirían mirando las estrellas oyendo el susurro del mar a sus espaldas. El mar para ellos solos. Tan solo para ellos. 

sábado, 12 de mayo de 2012

Caminando en la cuerda floja hasta que te conocí


Distinta al resto
Caminando en la cuerda floja
Abatida, sola en este gigantesco mundo
Nadie me entiende
¿Cómo me podrán amar?
Soy distinta al resto
No sigo los estereotipos, sigo los dictados de mi corazón
Caminaba sobre la cuerda floja de la vida, hasta que te conocí.
Creí que todo era negro, hasta que te vi por primera vez
Un alma solitaria, vagando por las vías del tren... Igual que yo
En ese momento, supe que estábamos destinados a conocernos
No me importaba el cuando, el dónde o el porqué
Tan solo quería encontrarte, quería conocerte
Quizás eras igual que yo, quizás no
La incertidumbre me inundó, pero todo desapareció cuando nos encontramos 
No recuerdo ni el cómo, ni el cuándo, ni tampoco el dónde
Daba las gracias de que al fin nos hubiéramos encontrado
Si no te hubiera conocido seguiría sin rumbo en esta vida
Sería un barco fantasma, sin un capitán al mando
Ahora mi capitán eres tú
Has conducido mi vida y yo he conducido la tuya
Al fin sabemos que es la auténtica felicidad
Mi felicidad eres tú
¡Te quiero!


domingo, 6 de mayo de 2012

FELIZ DÍA DE LA MADRE


Felicitad a vuestras madres y decirle lo mucho que la queréis, porque sin ella nosotros no estaríamos aquí. Ellas nos dan cariño y un amor sin igual. Nos ayudan y nos apoyan cuando estamos mal. Ellas siempre estarán ahí. Haced que este día sea especial para ellas. 

martes, 1 de mayo de 2012

"Chicas a las que dejado el corazón roto"

La cama está vacía. Ya nada es como antes. Nada volverá a ser lo mismo si tu no estás. ¿Por qué te fuiste? ¿Acaso no eras feliz? No dejo de preguntármelo, porque te fuiste de repente, sin dar explicaciones dejando la cama completamente vacía. ¿Por qué maldito idiota?
Todos mis amigos me dijeron quién eras y como tratabas a las chicas, pero creía que eras diferente conmigo. Me enamoré de ti en el momento que cruzaste el umbral de ese bar, del cuál olvide su nombre. Ibas con esa pose de chico rebelde, con tu cazadora de cuero gastada, el pelo revuelto, la camisa de Los Ramones. Cuando te acercaste a nosotros, un golpe de calor azoto mi cara. Sentí que todo a mi alrededor se paraba el tiempo cuando me sonreíste por primera vez. Sentí que el corazón me daba un vuelco en el pecho, porque sabía que te había encontrado. Todos los chicos con los que había estado me habían hecho daño y tú te añades a mi lista. Tenías una lista, ¿verdad? "Chicas a las que dejado el corazón roto" Quizás era otra de tus muchas conquistas, pero creía que todo era diferente conmigo.

Nos dimos nuestro primer beso una tarde de otoño, a orillas del mar. Cuando sentí tus labios sobre los míos, sentí que podía tocar el cielo con la punta de los dedos. Me sentía la mujer más feliz de este mundo. Estaba feliz de estar a tu lado y que tú estuvieras conmigo. Decías que todo esto era nuevo para ti, porque nunca habías sentido algo tan intenso por otra persona. Yo tampoco había sentido algo así por otro chico, pues todos los chicos con los que había estado solo se quería acostar conmigo. Creo que al principio tú también quisiste acostarte conmigo, pero te pare los pies. No quería que me rompieras tan rápido el corazón, porque me enamoré de ti en el momento en que apareciste por ese bar sin nombre en mi memoria, con tu cazadora de cuero y tu camisa de Los Ramones.
Antes de que te fueras y dejaras está cama vacía, me decías que me querías. Lo decías con tu voz raspada. Lo decías con un brillo especial en los ojos, como si por tu mirada estuviera surcado por una lluvia de hermosas estrellas caídas desde el mismo firmamento. El firmamento donde estábamos tú y yo. El cielo de los enamorados. A tres metros sobre el cielo, como dice Moccia. Miraba tus ojos verdes. Entrelazaba mis dedos con los tuyos. Sentía el alocado latir de su corazón sobre mi pecho.



A pesar de que ya no estás a mi lado, quiero pensar de que volverás algún día de estos. Te espero donde siempre te esperaba. Al lado de esa farola, justo enfrente de mi casa. Ahora te estoy esperando. Tengo la sensación de que puedo oír el ronroneo de tu moto, acercándose a recogerme. Acaba de empezar a llover. Las frías gotas de lluvia traspasan las capas de mi ropa, pero no siento frío. Parece que no puedo sentir nada, como si fuera un ser sin vida alguna, inerte bajo la lluvia de noviembre. Oigo algo familiar... ¿Eres tú?


Si... Si... Eres tú... Corro hacia ti. Te estoy viendo. Llevas las manos metidas en los bolsillos, mirando al suelo. Eres tú... Eres tú... Me miras con el rostro carente de expresión. Me miras. Estoy llorando, aunque no lo parezca. Has vuelto.
- Clarisse... Yo...
- No hables y abrázame... Si te vuelves a ir al menos podré decir que te abracé una última vez
  Me abrazas con fuerza, mientras el cielo llora sobre nuestras cabezas. Intento grabar a fuego este último momento. Mascullas algo en mi oído... <<No me volveré a ir... Te lo juro... Te lo juro... Te quiero demasiado>> Seguimos abrazados. Mi corazón se hincha de felicidad. No te vas a volver a ir. De pronto, deja de llover. Así, sin más. Todo es distinto ahora que volvemos a estar juntos. Hemos quemado esa estúpido lista... "Chicas a las que dejado el corazón roto"

viernes, 27 de abril de 2012

La Aurora

La aurora de Nueva York tiene
cuatro columnas de cieno
y un huracán de negras palomas
que chapotean las aguas podridas.
La aurora de Nueva York gime
por las inmensas escaleras
buscando entre las aristas
nardos de angustia dibujada.
La aurora llega y nadie la recibe en su boca
porque allí no hay mañana ni esperanza posible:
A veces las monedas en enjambres furiosos
taladran y devoran abandonados niños.
Los primeros que salen comprenden con sus huesos
que no habrá paraíso ni amores deshojados;
saben que van al cieno de números y leyes, 
a los juegos sin arte, a sudores sin fruto.
La luz es sepultada por cadenas y ruidos
en impúdico reto de ciencia sin raíces.
Por los barrios hay gentes que vacilan insomnes
como recién salidas de un naufragio de sangre.

                                         FEDERICO GARCÍA LORCA 

Poema XX. Pablo Neruda

Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
Escribir, por ejemplo: <<La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros a los lejos>>.
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito
Ella me quiso, a veces yo también la quería
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquecer los mismos
      árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise. 
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz., su cuerpo claro. Sus ojos infinitos
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre
     mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdida.
Aunque éste sea el último dolos que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo. 

                                     POEMA XX. VEINTE POEMAS AMOR 
                    Y UNA CANCIÓN DESESPERADA. PABLO NERUDA

domingo, 22 de abril de 2012

BRAINSTORM PART II





Me da rabia pensar que aún no te he olvidado, porque aún sigues anclado en mi corazón... Sigues ahí, como una herida que no cicatriza. Sabes que está ahí porque la sientes abierta, emanando sangre sin cesar. ¿Por qué permaneces aquí? ¿Acaso no me has hecho suficiente daño? Para que me estoy engañando a mí misma... ¡Te quiero maldito idiota!






  La primera vez que te vi estaba sentado en un banco del Central Park, tomando un delicioso café intentando buscar un poco de inspiración, que parecía que se estaba tomando unas vacaciones eternas. Todo era normal, hasta que apareciste tú.
  Eras una linda rosa que había nacido en un mustio jardín. Resplandecías con tu melena oscura, alborotada por la brisa casi veraniega. Tus ojos, grandes e increíblemente azules, eclipsaban la atención de todo aquel que te miraba. Me eclipsaste a mí, con tan solo el vaivén de las ondas de tu pelo. Te paraste muy cerca de donde estaba yo y miraste desconcertada a tu alrededor. Parecías nerviosa, mirando a todos lados como si estuvieras buscando a alguien. Agarrabas tu bolso con fuerza. Permanecí mirándote largo rato, imaginando que era lo que te rondaba por la cabeza. Fue en ese instante cuando sentí una ráfaga de calor inundando todo mi ser. Tú eras lo que me faltaba. Habías aparecido cuando más te necesitaba. Tú eras mi musa. La musa que necesitaba desde hacía muchísimo tiempo. Me levanté del banco donde te estaba esperando desde hacía ya una eternidad. Sin pensarlo dos veces, me acerqué a ti. Me miraste confundida. Te colocaste un mechón de tu melena detrás de la oreja, mirando al suelo con un ligero sonrojo en tus mejillas. Estabas encantadora. Me aclaré la voz y te pregunté tu nombre. Titubeaste, pero al final me miraste a los ojos y respondiste: <<Me llamo Lena... ¿Quién eres tú?>> Mascullé tu nombre. <<Lena... Lena>> Me miraste aún más extrañada, como si estuviera loco o algo por el estilo. Si, estaba loco... Loco por ti... Miraste hacia otro lado. Sostuve tu barbilla y te bese en los labios. No sabía que estaba haciendo, pero me sentí el hombre más feliz de este mundo. Respondiste a mi beso, como si también lo estuvieras esperando. Quizás era eso lo que esperabas. Un beso, tan sólo un beso de un total desconocido. Cuando saboreé tus labios, salí disparado hacia mi pequeño apartamento. Me senté en mi escritorio, frente a mi ordenador y comencé a escribir una historia. La historia de dos personas desconocidas que se encuentran en el Central Park. Dos desconocidos que, guiados por un estúpido impulso, se besan de la misma forma que nos ocurrió a nosotros. Gracias Lena por ser mi musa. Gracias por estar a mi lado, sin estarlo.

jueves, 12 de abril de 2012

La Laguna, ciudad de mis amores

  La Laguna, espléndida de día y de noche. Ciudad misteriosa, situada entre montañas y envuelta por una fina neblina. Las campanas de la Concepción repiquetean sin cesar, banda sonora de la ciudad. Y tú, Cristo lagunero, dormitas en tu santuario y, engalanado y arropado por tus seguidores, recorres las calles de tu ciudad el día de santo escoltado por los fieles militares.
  La Laguna, ciudad de los adelantados, musa de poetas y escritores. Ciudad de callejuelas, de pasadizos y leyenda. Ciudad de misterio, de fantasmas; ciudad de recuerdo.
  La Laguna, ciudad de mil amores, de mil tascas y miles de rincones ocultos. Sigues igual de hermosa que siempre, amada laguna mía. Ciudad de mis amores, conservas tu perfume de juventud. Tus ojos, luceros del alma mía, son tan hermosos como la noche más brillante. Tu boca, dulce mangar de dioses, sigue tan irresistible como siempre. Sigues siendo la joven de la que me enamoré locamente.
  La Laguna, ciudad musa de tantos y tantos poetas, siempre serás la más hermosa entre todas las demás. Siempre serás la estrella más brillante en el firmamento. Yo, tu ferviente seguidor, continuaré recorriendo las suaves curvas de tu cuerpo y hondando en los misterios que se ocultan tras tus murallas. Que el Cristo lagunero te proteja del mismo modo que lo ha hecho durante tanto tiempo. La Laguna, ciudad que me ha visto crecer, sencillamente te amo.

miércoles, 11 de abril de 2012

MÚSICA

¡Adoro la música! De hecho, toco la guitarra desde hace un año. No soy Jimmy Hendrix, pero voy poco a poco. Siempre me ha gustado la música, desde que soy pequeña, y ahora que me pongo a pensar me hubiera gustado tocar el violín. Es un instrumento tan maravilloso, con una melodía tan exquisita que casi puedes tocar las notas en el aire. Cada vez que escucho un violín, se me ponen los pelos de puntos y siento una sensación de libertad, como si flotará en el aire.

Hace unos días que no escribo nada, pero es que me ha sido imposible combinarlo con los estudios pues ahora viene lo verdaderamente fuerte, pero no me desanimo. Sigo adelante, como el compositor que comienza una melodía hasta terminarla, como el escritor que comienza un libro, como el pintor que comienza a combinar los colores en su paleta. Y, al final de progreso, ven su obra y seguramente pensarán: <<Lo mío me ha costado, pero lo he conseguido>> De la misma manera, pienso yo. 



domingo, 8 de abril de 2012

BRAINSTORM

LONDRES, LONDRES.... QUIERO VOLVER A VERTE


LA DANZA ES UNA MANERA MÁS DE SER UNO MISMO. SIGNIFICA SER LIBRE


ME ENCANTARÍA TENER UNA BICICLETA ROSADA Y RECORRER CADA CALLE DE MI CIUDAD, PERO SIEMPRE A TU LADO


NEW YORK... QUIERO PERDERME EN TUS CALLES, OLER TU PERFUME Y SUBIR EN UNO DE TUS TAXIS AMARILLOS


ME GUSTARÍA SER UN PÁJARO PARA RECORRER EL MUNDO ENTERO. SENTIRME LIBRE SURCANDO EL FIRMAMENTO


ME ENCANTA VERTE HACIENDO TONTERÍAS... POR ESO TE QUIERO TANTO



ESA FUE LA PRIMERA VEZ QUE TE VI Y ASÍ DE IMPRESIONADA ME QUEDA




ESCRIBIR ES LA MANERA QUE TENGO DE AISLARME DE ESTE MUNDO EGOÍSTA. TAN SOLO NECESITO MI MÁQUINA DE ESCRIBIR Y MI IMAGINACIÓN


LOS AMIGOS SON LO MÁS GRANDE QUE HAY EN ESTE MUNDO


LA MÚSICA ES UN MUNDO Y YO PERTENEZCO A ESE MUNDO


PARÍS... PARÍS... CIUDAD DEL AMOR... ME ENCANTARÍA IR CONTIGO Y GRITAR JE T'AIME



 ADORO LOS STARBUCKS




¡SENCILLAMENTE TE QUIERO!

jueves, 29 de marzo de 2012

SOLO PUEDO DECIR, TE QUIERO

POR MUCHO QUE QUIERA DECIR <<TE ODIO>>, DE MIS LABIOS TAN SOLO SALEN MILES DE <<TE QUIERO>>
EN MI CUADERNO HE ESCRITO MILES DE VECES <<I HATE YOU>> PERO CUANTO MÁS LO ESCRIBO, MÁS TE QUIERO

lunes, 26 de marzo de 2012

Tus fotos: tu mundo y el mío

EL DÍA EN QUE NOS CONOCIMOS

A todas partes llevabas la cámara de fotos, como si fuera una parte más de tu anatomía. Fotografiabas cualquier cosa, daba igual que fuera un paisaje, como un nube que se parecía a un cohete. Cada fotografía era una diapositiva de tu vida, un momento que viviste solo o conmigo. Decías que yo era tu musa. ¿Te acuerdas cuando nos conocimos? Fue todo tan rápido y raro. La sacaste de repente, sin previo aviso. Me asusté y al principio creí que eras un loco, pero después me di cuenta de que eras un loco del arte, de la fotografía y de la belleza. Yo era tu modelo, a la que pillabas haciendo locuras. 
EL AMOR DE MI VIDA ERES TÚ

Las tardes de verano las pasábamos dando largos paseos por el bosque, buscando lugares donde sacar nuevas fotos. Nuevas perspectivas del mundo, de nuestra realidad. Tus fotos eran un reflejo de tu alma, un alma distinta al resto. Tú eras distinto de el resto de chicos que había conocido. Contigo podía ser yo misma, actuar como era realmente. Me hiciste fuerte y yo te hice fuerte. Somos almas gemelas, mi amor. Somos las piezas de un mismo puzzle. Tus fotos me harán recordar porque te quiero tanto... Te amo mi bello príncipe. Por siempre y para siempre.... 

sábado, 24 de marzo de 2012

Soy capaz de gritar al universo entero que TE QUIERO

Con una mirada tuya movería el cielo y el mundo entero. Con un latido alocado de mi corazón podría poner en marcha una locomotora y sería capaz de dividir las aguas, de unir la tierra. Con un solo beso tuyo podría ver al mismísimo Creador. Podría tocar las nubes celestiales y oír el canto de los ángeles. Cuando estás cerca de mí me siento capaz de cualquier cosa. Soy capaz de hacer cosas que nunca antes había imaginado, cosas a las que tenía miedo porque eran desconocidas. Contigo me siento valiente por una vez en mi vida, porque tú me das la fuerza necesaria para hacer frente a mis miedos, para encarar a lo desconocido y misterioso. Por eso, quiero estar contigo todos los días mi vida para sentirme así de valiente y gritar al universo entero que TE QUIERO.

viernes, 23 de marzo de 2012

¡LIBERTAD!

¡¡Al fin soy libre!! Pensaba que era una meta inalcanzable, pero por fin se ha hecho realidad. ¡Por fin se me han terminado los exámenes! Aunque creo que no debería dar por vencida esta batalla, porque ahora si que empieza la verdadera recta final. La carrera de fondo, como dicen algunos de mis profesores. Estamos en la recta final del maratón, el último sprint, el último esfuerzo. Creo que después la PAU (la innombrable PAU) no será tan difícil, aunque tenemos que esperar a que sea junio. Espero que estos días pueda la primera parte de la nueva historia, así que... ESPERADME